El desprecio silencioso

¿Quién puede escuchar la enorme cantidad de auto-desprecios, silenciosos pero constantes, que hay a lo largo del día en la cabeza de una mujer? Que si me sobran un par de kilos, que este grano está muy feo, que otra vez me ha salido vello…Que tengo celulitis, que tengo el pelo encrespado, que me cuelga la piel de los brazos…También tengo la cara hecha un cromo, tengo mucha barriga, tengo las piernas gordas, me están saliendo varices…

Desde la búsqueda de la perfección, se llega a la infelicidad. No es broma cuando decimos que, si los pensamientos de las mujeres pudieran verse en nuestras frentes, el mundo quedaría perplejo con los desprecios y críticas a los que nos sometemos casi sin darnos cuenta, y que son la música de fondo en el día a día.  De acuerdo, no es una anorexia o una bulimia con todas sus letras, pero ciertamente es un conflicto serio con la imagen corporal que debería ser curado.

Una vez estuve en un gimnasio que no tenía espejos. Al principio me extrañó, pero escuchando a otras mujeres en el vestuario, algunas decían que así les gustaba más porque no tenían oportunidad de fijarse en su culo, en su barriga o en la “mala cara” que hacían. Decían que ese lugar les daba la oportunidad de ir al gimnasio a pasarlo bien y no a vigilarse en el espejo constantemente. Lo cierto es que algunas mujeres se decantan por una actitud despectiva respecto al cuerpo de otras mujeres, con frases como “las gordas no deberían ponerse en bikini en la playa”, o “ui, ¡esa va sin depilar, vaya tela!” y otra serie de lindeces. Es el mismo conflicto con la autoestima, pero en lugar de quedarse dentro, es volcado hacia afuera.

Lo peor es que esas frases no suelen verbalizarse, pero pasan por la mente de muchas mujeres. Cuando se expresan en voz alta es fácil ver que hay baja autoestima en la persona, pero cuando quedan de puertas para adentro, es bastante más difícil de diagnosticar. ¿Quién no ha tomado alguna vez infusiones o pastillas para perder peso? ¿Quién no se ha planteado que, si tuviera dinero, se haría tal o cual operación estética? ¿Alguna vez te miras el propio reflejo en los cristales de los escaparates para asegurarte de que no se te ve “demasiado” el culo o la barriga?

A través de este artículo, te invitamos a hacer la reflexión interna acerca de la imagen que tienes de ti misma (o de ti mismo), para que valores si te gustaría vivir en paz con tu cuerpo. Podemos ayudarte a encontrar el origen de todos esos desprecios que, de manera silenciosa, haces a tu cuerpo. Porque es posible sanarlos para que te dediques a vivir y disfrutar de la vida; ¡Como lo hacen los niños que aman a su cuerpo al ponerse el bañador para ir al agua!. ¿Recuerdas cuando, siendo niña, lo único que te preocupaba durante el verano era qué helado elegir?

Si quieres vivir en paz con tu cuerpo, llámanos al 600.235.631 o escríbenos a nuria@nairem.cat y solicítanos información sin compromiso! Te ofrecemos la posibilidad de iniciar un proceso de terapia que incluye auriculoterapia y Medicina China, además de asesoramiento en Flores de Bach u Homeopatía. Nuestra profesionalidad, amor y compromiso con tu presente y futuro emocional, en cada visita. Si quieres vivir una experiencia tan única como sanadora, inscríbete en nuestro Curso de Flores de Bach y Campos Energéticos (Homeopatía y Medicina China).

Núria Esther Garcia, psicoterapeuta, docente, acupuntora 

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