Cuidas tus riñones?

¿Sabías que se puede vivir una vida bastante normal, con sólo el 20% de tu función renal? Un daño gradual en tus riñones a menudo pasa desapercibido durante mucho tiempo. El primer síntoma de deficiencia de riñón es una sensación de cansancio infinito e incluso dolor lumbar. Uno de los síntomas más extremos que avisan de que el Sistema Riñón no funciona correctamente es la caída del pelo, dolor en los oídos, tinitus, sensación constante de frío o pies/manos frías.
Nuestros riñones son un órgano asombroso. Producen hormonas, filtran la sangre, absorben los minerales, producen la orina y ayudan a mantener un equilibrio ácido-alcalino saludable. No hay vida sin los riñones, y en Medicina China los consideramos como el asiento de la energía esencial de vida. El Sistema Riñón alberga distintos tipos de energía para la persona (Qi = energía vital, Jing Qi/Yuan Qi=energía esencial) y su buen funcionamiento favorece que el Shen Qi (esencia de la mente) esté estable y sereno. De lo contrario, podemos sentir nervios, estrés, ansiedad, pensamiento obsesivo, contracturas, hipertensión, calor en la cara…

Algunos de los hábitos que perjudican a tu Sistema Riñón son:

Bebidas de lata: El consumo de dos o más bebidas gaseosas al día está relacionado con un mayor riesgo de enfermedad renal. La proteína en la orina (proteinuria) es un signo temprano de daño renal, pero cuando es descubierta en esa etapa, la enfermedad todavía puede ser reversible.

Fumar: se ha relacionado con la arteriosclerosis. El estrechamiento y endurecimiento de los vasos sanguíneos afecta el suministro de sangre a todos los órganos vitales, incluyendo los riñones. Dos cigarrillos al día son suficientes para duplicar el número de células endoteliales presentes en la sangre. Esta es una señal de daño arterial.

Deficiencia de vitamina B6: Una dieta saludable es importante para una buena función renal. La deficiencia de vitamina B6 aumenta el riesgo de cálculos renales. Para una función renal óptima, necesitamos consumir al menos 1,3 miligramos de vitamina B6 diariamente. Las fuentes más ricas de esta vitamina son el pescado, los garbanzos, patatas y verduras con almidón y frutas no cítricas. Evidentemente si son de cultivo ecológico, mucho mejor.

Falta de ejercicio: El ejercicio diario es otra buena manera de proteger tus riñones. El mantenimiento de un peso saludable reduce las posibilidades de piedras en el riñón, por lo que es vital moverse y hacer ejercicio -ni que sea andar media hora al día-.

La deficiencia de magnesio: Si no tomas suficiente magnesio, el calcio no puede absorberse y asimilarse de manera fácil, lo que puede dar lugar a la sobrecarga de calcio y la formación de cálculos renales. Para evitar eso, es básico consumir verduras de hoja verde, legumbres, semillas y frutos secos. Recuerda que el aguacate es una buena fuente de magnesio.

Interrupción frecuente del sueño: A todos nos gusta una buena noche de sueño, y nuestros riñones también lo agradecen. La alteración crónica del sueño puede causar enfermedad renal. El tejido renal se renueva durante la noche, por lo que las interrupciones del sueño pueden causar daño directo a este órgano.

No tomar suficiente agua: Tus riñones y tu cuerpo deben estar correctamente hidratados para realizar sus funciones. Si no bebes suficiente, las toxinas pueden empezar a acumularse en la sangre, ya que no hay suficiente líquido para drenar a través de los riñones. Una manera fácil de ver si estás bebiendo suficiente agua, es comprobar el color de tu orina. Beber abundantemente por las mañanas, además, evita episodios de “atracón de comida” por ansiedad por las tardes.

Aguantarte el pipí: Cuando la naturaleza llama, debes escuchar. La retención de orina en la vejiga es una mala idea, porque si se hace de manera regular, se aumenta la presión de la orina en los riñones provocando insuficiencia renal o incontinencia.

El consumo excesivo de sodio:  La sal es importante para el cuerpo, pero sería bueno limitar su consumo. El consumo en exceso puede aumentar su presión arterial y poner demasiada tensión en los riñones. No se deben consumir más de 5,8 gramos de sal a diario. Una alimentación basada en productos envasados aumenta potencialmente la cantidad de sal que ingerimos.

El consumo excesivo de cafeína:  A menudo consumimos más cafeína de la que pensamos. Está presente en muchos refrescos y gaseosas, y antes de que te des cuenta, tu presión sanguínea va por las nubes y los riñones empiezan a quejarse. Además, te puede dificultar el sueño, lo cual tampoco gusta a tus riñones (ni a tu piel).

Abuso de medicamentos: Tomamos medicamentos demasiado a menudo, en dosis demasiado grandes y de manera incorrecta. Sugerimos pensarlo dos veces antes de tomar un medicamento así como así. Todas las drogas farmacéuticas vienen con efectos secundarios, y muchas de ellas provocan daños en los riñones. Hay muchísimas alternativas respetuosas con tu organismo.

El exceso de proteínas de origen animal: El exceso de proteína animal en la dieta puede dañar los riñones. El subproducto de la digestión de las proteínas es el amoniaco – una toxina para la que sus riñones deben trabajar duro para neutralizarla-. Más proteína significa más esfuerzo para los riñones, lo que puede, con el tiempo, contribuir a la disminución de la función renal. Además, tu colon tampoco puede estar de acuerdo con “tanto trabajo”, al tiempo que quizá estás aumentando demasiado tu Yang, cosa que te hará estar mas nervioso, agresivo, tenso y con mayor ansiedad.

El consumo excesivo de alcohol: Las toxinas que se encuentran en el alcohol dañan al hígado y también a tus riñones. En Medicina China, hígado ayuda y depende del riñón.

Podemos ayudarte a equilibrar tu organismo a través de la Reflexología Integrativa, una terapia que engloba:

Porque la salud lleva implícita una buena calidad de vida, una buena alimentación, un buen descanso, una buena estabilidad emocional y un organismo funcionando correctamente. Pídenos información sin compromiso!

Núria Esther Garcia, psicoterapeuta, docente, acupuntora 

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