Soy muy buena en el sexo con los hombres. Siempre estoy dispuesta y nunca digo “no” y me desvivo para que mi marido esté satisfecho en la cama. Voy al gimnasio cada día y, a pesar de haber sido madre y tener 51 años, estoy estupenda, como me dicen siempre. En principio todo va bien, ya que llevo una vida sana, no fumo, no bebo, no como porquerías…está todo en orden. 

Pero hace dos semanas sufrí un ataque de ansiedad y angustia, hasta tal punto que tuve que parar le coche y llamar a una amiga para que me viniera a recoger. Me quedé en estado de shock, hasta que me llevó a casa y pude dormir. Al día siguiente busqué ayuda psicológica, ya que estaba sorprendida de lo que me había pasado. Fruto del proceso de terapia fui descubriendo la verdad, mi verdad.  

Mi padre me violó vaginalmente a mis 6 años. También me violó analmente a mis 12. Llevaba tocándome y haciendo que lo masturbara desde mis 5. A los 13, me abrió la cortina de la ducha para tocar mi escaso vello púbico. A través de las visitas en terapia fui reconectando con cada episodio. Comprendí porqué me daban asco los vasos de plástico, y es que mi padre me obligaba a beber su semen en ellos. Ahora estoy comprendiendo los años de anorexia y bulimia, intentando adelgazar y limpiarme a base de 7-8 pastillas laxantes al día. Ahora entiendo porqué me siento mal si no voy al gimnasio, y es que mi padre insultaba a mi madre por ser obesa, y me hacía que la insultara yo “en broma”.

Ahora entiendo mi necesidad de distancia y frialdad con las personas. Me comprendo mi falta de empatía, incluso cuando mi propio padre, quien me violaba día sí día también, me echaba la bronca por no ser suficientemente simpática y ser una “estúpida”: Comprendo mi baja autoestima, que no me permitía exigir a los hombres que se pusieran preservativo, cosa que me hizo tener que abortar hace unos años. Lo que no entiendo es porqué la psicóloga del cole, después de tantos años yendo, ni me preguntó ni un solo día “¿cómo te sientes?; solamente me hacía dibujar, sin a penas dirigirme la palabra. 

Por fin he entendido, y curado, tantos años de hinchazón abdominal, insomnio, acné, diarreas, dolores de regla.. Gracias, Núria Esther. 

Escríbenos sin compromiso, y hablamos. Un abrazo,

Núria Esther Garcia Yuste

Psicoterapeuta, acupuntora reconeguda per la Societat d’Acupuntors de Catalunya

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