Somos 7 cuerpos

La energía tiene sonido, color, frecuencia y olor.

Cada persona tiene un don distinto, para percibir la energía.

Las personas necesitamos estar en paz con nuestros dones, para ser felices. Esto nos llevará a la coherencia entre lo que hacemos, somos, sentimos, pensamos, experimentamos y creamos.

Solo desde este lugar, brota la salud, que es uno de los nombres que tiene la felicidad y la genuina paz interna.

No es que las personas tengamos 7 cuerpos, es que somos 7 cuerpos:

  • Cuerpo Físico-Etérico: La fisiología y la fisiopatología occidental nos ha procurado un enorme y extenso material de como es nuestro cuerpo físico y cómo funciona (según medicina occidental, por supuesto). La ciencia occidental tiene maquinaria espeluznantemente efectiva para analizar, ver el interior del cuerpo, operar, seccionar y salvar la vida en caso extremo. Está compuesto por materia sólida, líquida y gases. Cuerpo Físico y Cuerpo Etérico están unidos, son del mismo tamaño ya que el Cuerpo Etérico es como un molde energético que mantiene la coherencia de forma organizada, del Cuerpo Físico. El Cuerpo Etérico se encarga de atraer la Energía Vital del Sol, a través del Chakra del Corazón (Anahata) y de atraer la Energía Vital de la Tierra, a través del Chakra Raíz (Muladhara). Los desequilibrios del Cuerpo Físico se matifiestan en el Etérico. Cuando el Cuerpo Etérico sana, se restablece el orden y la salud en el Físico.
  • Cuerpo Emocional o Astral: es el lugar energético donde se alojan nuestras emociones, sentimientos y cualidades. Es en este Cuerpo el que yo percibo en la Sesión-Diagnóstico de tus Campos Energéticos. Externamente tiene una forma ovalada (el Campo Energético de Walnut). Este es el Cuerpo que más fuerza tiene en nosotros, con respecto a la visión del mundo y de la realidad y, en consecuencia, es el que más potencia tiene a la hora de generar salud o enfermedad. Los Campos Energéticos emiten sus vibraciones al mundo exterior, y eso hace que atraigamos cierto tipo de frencuencias-personas-campos energéticos-circunstancias, que están en línea con lo que necesitamos equilibrar en nosotros. Por otro lado, las cualidades y los dones que sí tenemos equilibrados, también emiten frecuencia, por lo que atraemos, también, aquello que somos «en positivo».Curiosamente, muchos de los 80 Campos Energéticos de nuestras 38 emociones, se situan cerca del Chakra del Corazón o del Chakra Corona (Sahasrara). Por ello, cuando estos dos centros energéticos están bloqueados, simplemente la vida «no va», «no funciona».  De hecho, los chakras se alojan en el Cuerpo Emocional.
  • Cuerpo Mental: Es el que sostiene nuestros conocimientos intuitivos y racionales. Vibra de manera más intensa que el cuerpo etérico y el cuerpo emocional, y tiene una estructura menos compacta. El cuerpo mental recoge las verdades que recibe del cuerpo emocional y las integra con nuestro entendimiento racional. El cuerpo etérico y el cuerpo físico reaccionan de manera especialmente intensa a los impulsos del cuerpo mental. Esto explica el enorme poder de la mente, a bien y a mal, es decir: tanto para conmectarnos a nosotros mismos, como para desvincularlos de nuestras propias emociones, traumas, necesidades e incluso dictados del alma. 
  • Cuerpo Espiritual o Causal: Es el que mayor frecuencia de vibración tiene de todos.  Es el cuerpo que nos une al todo, a la vida, a lo puro y divino. Desde este cuerpo tenemos acceso a todo lo que existe en la creación. Es nuestra parte divina, inmortal, que perdura en la evolución. Es lo que llamamos «el Alma», que pervive más allá del cuerpo y que sabe hacia donde necesitamos ir, qué situaciones y personas nos hacen bien, y cuales son los aprendizajes y vivencias que hemos venido a experimentar. El Dr. Brian Weiss habla del Alma, en su preciosa obra (Muchas Vidas Muchos Maestros, Lazos de Amor…. El Dr. Edward Bach estaba en contacto con la Hermandad Blanca, para canalizar las Flores de Bach. Son miles las referencias al Alma y a las Almas. La Medicina Tradicional China, hace 3000 años que reconoció el Shen (es decir, el espíritu de la persona).
  • Cuerpo BúdicoEs el plano de la intuición; la dimensión análoga superior al Cuerpo Emocional. Desde él, conectamos con el Amor Universal y Cósmico, a través de la Red creada que sostiene y conexiona el Todo con el Uno y con cada uno. La intuición es la habilidad para conocer, comprender o percibir algo de manera clara e innata, sin la intervención de la razón. Es nuestra capacidad de escuchar la verdad que emana del alma. Nacemos completos, pero, al encarnarnos en este planeta, adoptamos un personaje dual que tiene singularidad única, para jugar la partida conociendo las reglas a medida que avanza la vida. Para evolucionar en el recordar que no hay separación ni carencia. La intuición representa el momento de lucidez donde observas en vez de identificarte. Cuando conectas con este estado, eres capaz de tener un momento de certeza que no está respaldado o relacionado con nada más que con un impulso instantáneo que puede generar una cadena posterior de pensamientos, emociones y acciones.  El portal disponible de entendimiento para que avancemos y comprendamos. El ruido de la mente (White Chestnut) es el mayor impedimento para la expansión de la intuición. Porque intuición es alcanzar el campo cuántico de conocimiento que está disponible para toda la humanidad.
  • Cuerpo Átmico: Es la voluntad y el propósito Divino. El Cuerpo Átmico es como una esfera donde está contenido todo lo que el Ser es, sus cualidades, su potencial, sus energías y el conocimiento adquirido en otras vidas. Desde este plano somos conscientes de que somos los creadores de nuestra vida, que es una expresión temporal de una parte de nosotros mismos. La filosofía hinduista lo llama Nirvana, cuando el ser humano es consciente de su propósito más elevado, conectado con todas las energías y su razón de ser alineada con el cosmos.
  • Cuerpo Monádico: Es el Espíritu, el Shen, según Medicina China, que desarrolla la autoconsciencia plena e integrada en nuestros Cuerpos. Para realizar este proceso, el Cuerpo Monádico desciende a los niveles más densos (encarnando a través de las vidas). Desde la perspectiva humana, evolucionamos porque gradualmente hacemos el camino de retorno, ascendiendo a los niveles más sutiles, mientras desarrollamos la autoconsciencia a niveles más densos.