Las relaciones de pareja disfuncionales están a la orden del día. Madres desbordadas, padres ausentes, novios maltratadores, novias manipuladoras… No importa si eres heterosexual o LGTBIQ+; todos estamos en el mismo barco. Frenar el patrón de repetición en las parejas, amigos o jefes que nos vamos encontrando a lo largo de la vida, es de vital importancia, tanto para sanar el origen como para vivir en plenitud las relaciones.
El molde de la infancia
Es muy habitual que los adultos, sin saber porqué, encajemos con personas cuyo patrón se parece al de la madre, padre o abuelos que tuvimos, siendo pequeñ@s. Esto, además de ser frustrante, es una buena oportunidad para mirar hacia adentro y sanar la herida que aun sangra. Es como si los adultos fuéramos un bizcocho, cuyo molde se generó en la infancia y se coció en la adolescencia.
Salir de una relación tóxica -y no encontrarse otra- requiere encontrar la base de vacío emocional y baja autoestima, con raíz en la infancia. Es necesario, además, visibilizar, para sanar, la rabia, el resentimiento, el sentimiento de culpa y el trauma.
¿Cuál de las dos manos te escuece?
Imagina que en la palma de tu mano izquierda tienes un corte que sangra y que la palma de tu mano derecha está intacta. Si echamos sal encima de ambas palmas, ¿Qué mano te escocerá?
Así funciona nuestra respuesta emocional inconsciente a las relaciones como adultos e incluso con nuestros hijos. Mi visión, como terapeuta, es que unos nos ayudamos a otros siendo espejo de viejas heridas. De esta manera, sanamos todos, nos empoderamos y no caemos en el victimismo. Además, el resentimiento afecta al hígado, la rabia afecta a la vesícula biliar, y la culpa afecta al pulmón y a los riñones, sobre todo cuando no nos permitimos sentirlos.
Los cimientos de la personalidad
Las personas tenemos dos cimientos básicos: la autoestima y la autonomía emocional. Son los dos puntales donde sostenemos el resto de nuestras 38 emociones básicas y nuestra personalidad. En Medicina China sabemos que cada emoción se aloja y afecta a un órgano distinto. La autoestima se relaciona con la vesícula biliar (igual que las decisiones, el enfado, la injusticia y la sumisión) y la autonomía emocional se relaciona con el bazo-páncreas (igual que el vacío emocional, la soledad, la dependencia, la sobre protección, el exceso de actividad mental y las obsesiones).
Si esos dos puntales no fueron nutridos cuando éramos pequeñ@s, se genera toda una cascada emocional y conductual que va desde la facilidad para el enfado, la tendencia a la sumisión y/o al maltrato a los demás, la frialdad emocional o la dificultad en identificar las propias emociones.
Falta de responsabilidad afectiva
La necesidad de sentirse amad@ y aceptad@ puede ser tan intensa que favorece la tolerancia a comportamientos dañinos y destructivos en un intento desesperado por llenar el vacío. En muchas familias donde la prioridad es o era la económica, se deja de lado cualquier resquicio a la escucha y al sostén emocional. ¿Cuántas veces te preguntaron tus padres: cómo te sientes y qué necesitas?
Lo interesante es dar espacio al niño o la niña que fuimos y contrastar lo que sentimos entonces, con lo que estamos sintiendo ahora. Somos cuatro personas en una: la infancia, la adolescencia, la edad adulta y la vejez. ¿Te imaginas el caos emocional que tenemos dentro?
Lo más doloroso suele ser lo más frecuente: problemas con los hijos que, o son el espejo de lo que vivimos siendo pequeños, o son lo opuesto a lo que vivimos, y en los dos extremos hay desequilibrio. Por ejemplo: madres y padres que vivieron una infancia llena de castigos y castración emocional, que tienen hijos adolescentes en rebeldía absoluta. En mi consulta, de hecho, trabajo con adolescentes que han estado centros de menores tutelados, y, a menudo, solamente son la punta del iceberg de una familia profunda y ancestralmente desestructurada, donde unos se dañan a otros, desde hace décadas.
¿Cómo detectar una relación de pareja tóxica? ¿Por qué es tan difícil salir de una relación tóxica?
En las relaciones de pareja tóxicas hay dos personas heridas y que sufren por igual. En ambas partes hay miedo al abandono y a la soledad, y sensación de poca valía de cara a encontrar alguien que les pueda querer distinto. Por supuesto que es algo totalmente inconsciente, y de ahí surge el mayor dolor y sufrimiento, de lo contrario, no existitían las relaciones tóxicas porque todos cortaríamos a tiempo.
La sensación de enganche afectivo, sexual o económico desgasta a ambas personas, estableciéndose dinámicas de control, manipulación y abuso. La esperanza en que la situación mejore tan solo responde a una falta de objetividad de la realidad, motivada, precisamente por la herida de abandono y baja autoestima.
Que tu ex sea tu últim@ ex
Lo primero que hay que hacer es ser honest@ con uno mismo e identificar el sufrimiento real. No es cierto aquello de el amor duele. Tanto la pareja, como la maternidad o paternidad deben ser espacios de plenitud emocional, diversión, aprendizaje y serenidad para el Alma. Todo lo que no entre en este marco, es un espejo de la herida que debemos atender.
Las relaciones de abuso no sanadas en la infancia dejan huellas invisibles que, sin darnos cuenta, nos llevan a repetir patrones y a involucrarnos en relaciones tóxicas en la vida adulta. En el Diplomado Medicina del Alma®, iniciarás un proceso de sanación profunda para liberar estos vínculos dolorosos y reconectar con tu verdadero valor, al mismo tiempo que te formas para ser especialista en la detección y sanación de relaciones tóxicas. A través de la terapia cuántica, las Esencias Cuánticas®, la Medicina China y el acompañamiento terapéutico, aprenderás a transformar no solo tu vida, sino también la de las personas que acompañes.
Inscríbete hoy y empieza a romper cadenas, sanar memorias y crear vínculos conscientes y sanos.
¿Quieres ser un terapeuta cuántico especialista en relaciones tóxicas?
Inscríbete en la formación Diplomado Medicina del Alma® y vive tu propia transformación mientras te formas profesionalmente.
Rellena el siguiente formulario para poder ampliar la información e inscribirte en la formación