El suelo pélvico es una de las áreas más importantes de nuestro cuerpo, tanto para la salud física como emocional. Sin embargo, a menudo no prestamos suficiente atención a su cuidado, lo que puede resultar en consecuencias como el prolapso uterino y el vaginismo. Estos trastornos tienen una causa común: un suelo pélvico debilitado o descontrolado. En este artículo, aprenderás cómo prevenir y tratar estos problemas a través de prácticas sencillas pero efectivas, que forman parte de la medicina Taoísta y que te ayudarán a recuperar el equilibrio en tu pelvis.
¿Sabes cómo se hace pipí?
Lo primero que te comparto, tanto si tienes vulva como pene es: no hagas pipí como si fuera un aspersor del césped. De lo contrario, descolgarás tu suelo pélvico y eso hará que:
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- Pierdas capacidad orgásmica.
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- Pierdas sensibilidad física y consciencia psico-emocional en la zona.
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- Se te escape el pipí cuando estornudes o cuando hagas deporte.
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- Cuando seas un abuelito/a/e pierdas totalmente el control de tus esfínteres.
Tanto para hacer pipí como caca, sólo hay que aflojar, no hay que empujar.
Hacer las clásicas abdominales en el gimnasio, debilita tu suelo pélvico, ya que suele ser empujado hacia afuera. Confía mejor en los ejercicios hipopresivos.
¿Cuál es el estado de tu suelo pélvico?
Para sentir el tono de tu suelo pélvico, prueba a cortar el pipí unos segundos mientras orinas; la fuerza del corte y el tiempo que puedas aguantar determina la fortaleza de tu músculo pubococcígeo. Si tienes vagina, también puedes tumbarte, introducir dos dedos en tu vagina y abrirlos haciendo una V. Luego, aprieta el suelo pélvico y mira si puedes hacer que tus dedos se unan.

A nivel físico, el principal músculo para sentir placer sexual es el músculo pubococcígeo. Como todo músculo, necesita ser trabajado y tonificado. Y tan malo es que esté siempre tenso (como suelen estarlo nuestras cervicales), como que esté laxo (como suelen estar nuestras abdominales). Tenemos dos tipos de musculatura en el suelo pélvico: la musculatura refleja y la musculatura voluntaria. El músculo pubococcígeo está formado por tres anillos que tienen como función mantener la posición correcta y en suspensión la vejiga, el útero y el recto en contra de la fuerza de la gravedad.
Recuerda que hay, al menos dos tipos de orgasmos: los orgasmos genitales o de descarga y los orgasmos expansivos, que recorren todo el cuerpo, de la cabeza a los pies (e incluso más allá a nivel energético).
Si no prestas atención a tu suelo pélvico además de limitarte sólo a los orgasmos de descarga y perderte un montón de vivencias, estarás debilitando todo el tercio inferior de tu organismo (digestiones incluidas).
Evitar el prolapso

Te propongo un ejercicio que forma parte de la práctica Taoísta, para coger tono en toda tu pelvis:
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- Estando en la cama, haz unas respiraciones profundas, sintiendo cómo se eleva tu abdomen y se abre tu diafragma.
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- Inspira y relaja tu músculo pubococcígeo.
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- Espira y contráelo, como si tiraras de él hacia tu cabeza.
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- Si son tus primeras veces, con 3 repeticiones al día es bastante. Conforme vayas cogiendo fortaleza, puedes aumentar hasta 9 repeticiones.
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- Al acabar el ciclo, mantén el suelo pélvico contraído al menos 10 segundos, respirando normalmente
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- Repite el ciclo 3 veces
Es probable que se te despierten emociones mientras haces el ejercicio: autocontrol, rabia, tristeza.. y es posible que, si tu cuerpo alberga esta memoria, recuerdes algún episodio de abuso sexual. Ponte en contacto conmigo y lo hablamos, ¿si?
Evitar el vaginismo y la eyaculación precoz

Si por el contrario tu suelo pélvico está contraído constantemente, tanto vaginal, como analmente, necesitas hacer otro ejercicio:
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- Es importante que no tengas pipí antes de empezar.
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- Haz algunas respiraciones profundas, de las que suben tu abdomen mientras tu diafragma se abre, para relajar el cuerpo.
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- Inspira y contrae ligeramente, como tirando hacia tu cabeza, tu suelo pélvico. Si te cuesta sentir la sensación, puedes poner las manos en la zona, para acompañar el movimiento.
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- Espira y empuja hacia fuera tu suelo pélvico (como cuando vas a hacer caca).
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- Repite el ejercicio hasta que puedas identificar cómo es la sensación de aflojar o relajar la zona.
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- Repite el ejercicio, inspirando y contrayendo, y espirando y relajando, pero esta vez si empujar hacia afuera, solo sintiendo cómo se suelta y se ensancha por sí mismo.
Es probable que se te despierten emociones mientras haces el ejercicio: impaciencia, palpitaciones, furia.. y es posible que, si tu cuerpo alberga esta memoria, recuerdes algún episodio de abuso sexual.
Tu pensión de jubilación
Tu suelo pélvico es como tus ahorros para la pensión de vejez.
Si te fijas, ambos ejercicios tienen un funcionamiento contrario. Y eso es porque, una vez hayas recuperado la fortaleza y elasticidad de todo tu suelo pélvico, podrás hacer ambas prácticas en un pis pas. Además, podrás utilizar la técnica de contraer el suelo pélvico para avivar el fuego sexual tanto en la masturbación, como en las relaciones sexuales en pareja. Y podrás practicar el Sangrado Menstrual Libre sin tener que llevar nada. Lo mismo que cuando tienes pipí, pues con la menstruación.
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